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miércoles, 30 de junio de 2010

Fotos de una Vasectomia




Disfunciones Sexuales

A la hora de analizar los problemas sexuales existen ciertos factores a tener en cuenta: por ejemplo el momento cuando aparecen; si se dan ya en la primera relación sexual o aparecen en otros momentos de la vida del individuo.
También es posible que éstos sólo aparezcan en ciertas situaciones y que las posibles causas estén circunscritas a alguna de ellas.

En la mujer

Hiposexualidad
Hipersexualidad
Déficit de excitación
Anorgasmia
Dispareunia
Vaginismo

Hiposexualidad
Es la disfunción más común en la fase de deseo. La falta de deseo sexual de uno de los miembros es el gran problema de muchas parejas, siendo más frecuente en las mujeres. En el varón está entre el 1% y el 15% y en las mujeres llega hasta el 35%.
Dentro de las personas que sufren falta de deseo hay variaciones importantes: desde las que sufren una falta total de interés en el sexo, pero responden a los estímulos de la pareja y consiguen excitarse, hasta las que rechazan la relación sexual.
Entre las causas pueden encontrarse las orgánicas, sobre todo cuando esta falta de deseo es primaria es decir, su falta de interés siempre ha estado presente. Sin embargo en la mayoría de los casos es lo psicológico lo que prima: depresión, baja autoestima, ansiedad, un deterioro de la vida de pareja o el aburrimiento y la rutina en los hábitos sexuales.
De los estudios de Rook y Hammen, Lopiccolo sugiere una serie de procesos cognitivos característicos de la gente con bajos deseos sexuales:

No han aprendido a percibir sus propios niveles de activación.
No facilitan la activación
Utilizan un escaso número de estímulos para excitarse.
Tienen pobres expectativas respecto a la capacidad de excitarse.


Hipersexualidad
Tiene las mismas características que en el hombre.

Déficit de excitación
En la fase de excitación, el problema más frecuente que se da en la mujer es la falta de excitación o activación sexual. Esta se caracteriza por el fracaso de las respuestas fisiológicas que ocurren en esta fase (lubricación, tumefacción vaginal, tensión muscular, alteraciones respiratorias,..) Este problema no suele darse solo, sino que suele venir acompañado de una falta de deseo sexual y a veces puede provocar que la mujer, al no verse excitada, sea incapaz de alcanzar un orgasmo.


Anorgasmia
Para definirla primero habría que decir que es una falta recurrente y persistente del orgasmo, manifestada por su retraso o ausencia, tras una fase de excitación normal.

Hay diferentes tipos:

Anorgasmia primaria: la sufre aquella mujer que nunca ha obtenido un orgasmo (aproximadamente el diez por ciento del total de mujeres).
Anorgasmia secundaria: la sufre aquella mujer que, tras una época de haber tenido orgasmos con normalidad, deja de tenerlos sistemáticamente.
Anorgasmia situacional o selectiva: la sufre aquella mujer que sólo puede conseguir orgasmos a través de determinadas formas de estimulación.
La anorgasmia es uno de los problemas sexuales más frecuentes. Según los estudios de Se y Coles (1976), Mears (1978), Master y Johnson (1970) y Heisler (1983), alrededor del 30% del total de las disfunciones sexuales de la mujer tendrían que ver con la disfunción orgásmica.
Es frecuente que la mujer no alcance el orgasmo en todas las relaciones y sobre todo cuando sólo se la estimula mediante el coito. Se estima que sólo el 20% son capaces de obtenerlo de esta manera. La estimulación del clítoris juega un papel importante en la obtención del orgasmo en la mujer, práctica que muchas parejas no realizan porque creen que la única relación sexual válida es el coito.
Dentro de las posibles causas de este problema, habría que tener en cuenta las causas orgánicas, de las cuales no se sabe mucho. Se barajan dos hipótesis: la primera es que la adhesión del clítoris dificultaría su estimulación y la segunda tiene que ver con el estado de los músculos perivaginales. Si éstos están flojos dificultaría la obtención del orgasmo. Pero se estima que sólo un 5% de los casos de anorgasmia se deba a razones orgánicas.
En este problema son los aspectos psicológicos los que mejor lo explican; la ansiedad, (esta interfiere en la respuesta sexual, dificulta la percepción de sensaciones placenteras), la mala información sexual, los sentimientos negativos hacia uno mismo y/o su pareja, son los factores más relevantes.
Por último señalar que disfrutar de una actividad sexual sin llegar al orgasmo no tiene por qué ser un problema. El ser considerado como tal por una mujer depende de las expectativas que ésta tenga; en la actualidad los medios de comunicación lo han mitificado, creando en ocasiones expectativas exageradas.

Dispareunia
Dispareunia hace referencia al dolor experimentado en los genitales durante el coito. El dolor puede implicar sensaciones de ardor, quemazón o simplemente desagrado, estas sensaciones varían en intensidad y localización de una mujer a otra. En algunos casos aparece en el momento de iniciar la penetración, en otros se mantiene hasta el final, o bien aparece en todos los coitos, o sólo en algunas posiciones.
Estas sensaciones de dolor interfiere en las relaciones sexuales, éstas empiezan a ser molestas, llenas de tensión y a veces el miedo impide excitarse y disfrutar.
En esta disfunción sexual es donde las razones orgánicas tienen mayor peso, sobre todo cuando ésta se da en la penetración profunda, (infección vaginal, infección pélvica, patología ovarica,...).

Vaginismo
En este caso se da una contracción involuntaria de los músculos que rodean el tercio inferior de la vagina, en el momento de iniciar la penetración, impidiéndola. Este espasmo es involuntario y no causa en sí mismo dolor, la intensidad es muy variada, en algunas ocasiones sólo dificulta la entrada del pene, en otros la impide. La incidencia de este problema fue estimado con certeza por Masters y Johnson (1987) entre un 2 y 3%.
El vaginismo consiste en un reflejo aprendido, este reflejo puede darse antes de mantener relaciones sexuales (una fobia a la penetración), o por experiencia traumática. En otras ocasiones el vaginismo aparece después de un problema orgánico que ha provocado dolores durante el coito, cuando estos remiten el reflejo aprendido se mantiene.
La reacción de la pareja es importante ante este problema, hay quien no le da importancia, unos mantienen y fomentan el problema demostrando miedo a hacerlas daño y otros consideran que es la forma que tiene la pareja de estropear el acto sexual, lo que deteriora la relación.

Ejercicios de la musculatura en la pelvis de las mujeres

Son ejercicios destinados a fortalecer los músculos del suelo de la pelvis.
Una de las causas de la incontinencia es la debilidad de los músculos del suelo de la pelvis. Estos músculos forman una especie de hamaca en la parte inferior del abdomen sobre la que descansan los órganos del abdomen (vejiga, recto y útero). Estos músculos pueden perder fuerza y entonces no son capaces de evitar el escape que se produce al aumentar la presión dentro del abdomen (por ejemplo al toser, correr, levantar pesos, subir las persianas o hacer algún otro esfuerzo). Este tipo de escape se llama INCONTINENCIA DE ESFUERZO.
Conviene que realice estos ejercicios si su médico se los ha indicado. Los ejercicios dan mejor resultado si usted padece incontinencia de esfuerzo (escape de orina al toser, hacer ejercicio, estornudar, levantar pesos etc). La causa más frecuente de este tipo de incontinencia es la debilidad de los músculos del suelo de la pelvis.
Para empezar: cómo identificar los músculos del suelo de la pelvis
Son los músculos que usamos cuando intentamos evitar ir de vientre o cuando paramos el chorro de la orina.
Intente hacer el mismo tipo de fuerza que haría si tuviera que parar de orinar o evitar ir de vientre o evitar que se le caiga una compresa.
Puede cortar el chorro de la orina una o dos veces al principio, para identificar los músculos, pero no debe repetir este ejercicio mientras está orinando.
Las primeras veces puede realizar el ejercicio mientras está sentada en el WC. Notará que su periné (la zona situada entre el ano y la vagina) se contrae hacia adentro, como si se fuera hacia arriba.
Tampoco debe apretar su abdomen ni sus piernas cuando realiza la contracción del suelo de la pelvis. No debe notarse que está haciendo ningún movimiento.
Una vez identificados los músculos... es aconsejable que repita el ejercicio varias veces al día, cuando esté en reposo.
Si no identifica los músculos, no se preocupe. Es algo que le puede pasar al principio. Le aconsejamos que acuda a sesiones de aprendizaje en el centro que su médico elija. En estas sesiones le ayudarán a que pueda a localizar sus músculos.
Cómo Continuar
Es preferible que empiece haciendo los ejercicios sentada, con las piernas separadas, y apoyando los codos sobre las rodillas. En esta posición pude comprobar que no hace fuerza con las piernas ni con el abdomen. También puede comprobarlo mirándose a un espejo: nadie tiene que notar que está haciendo los ejercicios.
Para hacerlos de una forma ordenada, debe contraer ("apretar hacia adentro") varias veces y contando a cinco.
Contraiga el músculo. Cuente a cinco: 1, 2, 3, 4, y 5.
Relájese y vuelva a contar a cinco, estando relajada.
Repita esta secuencia diez veces.
Es tan importante relajar el músculo, como contraerlo.
Repita los ejercicios al menos dos veces al día. Puede realizarlos tantas veces como quiera.
Son unos ejercicios que pueden realizarse en cualquier situación. Para fijarse una rutina, le recomendamos que realice los ejercicios dentro de sus actividades diarias.
Puede empezar a hacerlos cuando esté tumbada o sentada (al irse a dormir, cuando está viendo la televisión o viajando en algún transporte público etc). Nadie notará que los hace. También puede hacerlos durante una sesión de gimnasia o natación. Si ejercitamos de forma regular estos músculos, podemos conseguir un mayor control sobre la vejiga.
¿Pueden perjudicarme ?
Si se realizan correctamente, los ejercicios no pueden perjudicarle.
Cómo conseguir un mejor resultado
- El tiempo que pasa hasta que note el resultado es variable: algunas personas notan mejoría en dos semanas, mientras que otras necesitan dos meses. Lo más importante hacerlos cada día.
- No debe interrumpir el chorro de la orina cuando ya haya identificado los músculos.
- Durante el día no debe aguantar la orina más de tres horas: es preferible ir a orinar a menudo.
- Si no nota mejoría o no está segura de realizarlos bien, es recomendable que realice una sesión de aprendizaje en la Unidad de Urodinamia.

Hiperplasia Benigna Prostatica (HBP)

Definición

• Es el tumor Benigno mas frecuente en el Varón Adulto, se calcula que el año 2000, en Estados Unidos 9 millones de varones tendrán HBP.
• Se llama Hiperplasia por que debe a un crecimiento de las células prostáticas de manera benigna.
• Para que la HBP exista, es necesario que el varón sea adulto y que tenga hormonas masculinas en función. (testosterona)

Incidencia

Según un estudio de necropsias en USA la HBP se encuentra a partir de los 40 años, existe una predisposición genética hereditaria y parece que también racial, es mas frecuente en la raza negra y menos en los asiáticos.
Un 50% de los varones con HBP antes de los 60 años tienen antecedentes familiares de esta enfermedad, los familiares de primer grado, tienen 4 veces mas riesgo de padecerla.

Estudio de HBP en Necropsias en USA:

Edad Porcentaje
De 41 a 50 años 20%
De 51 a 60 años 50%
De 61 a 79 años 60-70%
Mayores de 80 años mas de 90%

Consecuencias del Crecimiento Prostático

• El crecimiento prostático produce obstrucción mecánica de la salida de la orina desde la vejiga, ello lleva a una dificultad en la micción.
• Inicialmente la vejiga responde aumentando su capacidad de contracción para vencer dicha obstrucción pero con el tiempo este esfuerzo se agota y se produce síntomas imitativos y luego obstructivos de la micción.
• Las complicaciones de esta obstrucción pueden producir daño en la vejiga (cálculos, divertículos) y lo que es mas graves daños en el funcionamiento del riñón que pueden ser irreversibles como la Hidronefrosis y la insuficiencia renal.

Manifestaciones Clínicas de la HBP

A los 55 años un 25% de pacientes ya presentan dificultades para la micción y, a los 70 años un 70% presentan dichas dificultades.

Las molestias Urinarias que refieren los pacientes se clasifican en:

Irritativas

• Aumento de la micción nocturna
• Aumento de la frecuencia urinaria diurna
• Urgencia para la micción

Obstructivas

• Sensación de evacuación incompleta de la vejiga
• Micción entrecortada
• Adelgazamiento del chorro de micción
• Necesita pujar para empezar a orinar

Tratamiento de la HBP

MEDICO:
IPSS 8-19
• Tomar Medicinas
• Alfa 1 bloqueadores
(terazocina, tansulocina)
• 5 alfa reductasa
(finasteride)
• Fitoterapia (hierbas)

QUIRURGICO:
IPSS 20-35 o IPSS 8-19
SIN RESULTADOS
• Litiasis vesical
• Lesión Renal
• Infecciones Urinarias
• Hematuria
• RTU (endoscopica)
• Cirugía Abierta