Bienvenidos
Bienvenidos al Centro de Cirugía Minimamente Invasiva (CCMI). Saludamos a todos nuestros pacientes, colegas asociados e invitados. Aqui en CCMI los pacientes encontraran como soporte a un equipo de profesionales altamente calificados y actualizados, con equipos de ultima generación con estandares internacionales de gestión.
Nuestra empresa brinda la mayor seguridad y la mejor tecnología, además las mejores practicas través de profesionales experimentados con una atención personalizada, garantizamos estandares altos de calidad y servicio.
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martes, 17 de agosto de 2010
jueves, 12 de agosto de 2010
VASO-VASOSTOMÍA - RECONSTRUCCIÓN TRAS UNA VASECTOMÍA
Reversión de la vasectomía con criopreservación sistemática de espermatozoides testiculares.
En la actualidad, un varón vasectomizado que desee descendencia sólo tiene dos salidas para intentar reproducirse con su propia carga genética (al margen de la adopción y de la Inseminación con semen de Dador Anónimo):
1) Recurrir a Técnicas de Reproducción Asistida, para realizar una Microinyección Espèrmática Intraovocitaria (ICSI) con espermatozoides extraídos del testículo del varón (TESE), que da una media de resultados de fertilizaciones por ciclo del 27.8 %.
2) La Microcirugía clásica, que pretende revertir la situación mediante una vaso – vasostomía, realizada generalmente en medio hospitalario, y bajo anestesia general, con unos resultados del 85.4 % de media en cuanto a presencia de espermatozoides en semen y de 46 % de embarazos obtenidos. En caso de fracaso de esta técnica sólo quedaría como alternativa recurrir a la anterior.
Para mejorar los resultados, el ICUA ofrece:
1) Simplificar el acto de la microcirugía convirtiéndola en técnica ambulatoria y bajo anestesia local.
2) Incluir en el mismo acto quirúrgico una Extracción de espermatozoides Testiculares (TESE), para Criopreservación y eventual utilización posterior en caso de fracaso de la microcirugía.
En la actualidad, un varón vasectomizado que desee descendencia sólo tiene dos salidas para intentar reproducirse con su propia carga genética (al margen de la adopción y de la Inseminación con semen de Dador Anónimo):
1) Recurrir a Técnicas de Reproducción Asistida, para realizar una Microinyección Espèrmática Intraovocitaria (ICSI) con espermatozoides extraídos del testículo del varón (TESE), que da una media de resultados de fertilizaciones por ciclo del 27.8 %.
2) La Microcirugía clásica, que pretende revertir la situación mediante una vaso – vasostomía, realizada generalmente en medio hospitalario, y bajo anestesia general, con unos resultados del 85.4 % de media en cuanto a presencia de espermatozoides en semen y de 46 % de embarazos obtenidos. En caso de fracaso de esta técnica sólo quedaría como alternativa recurrir a la anterior.
Para mejorar los resultados, el ICUA ofrece:
1) Simplificar el acto de la microcirugía convirtiéndola en técnica ambulatoria y bajo anestesia local.
2) Incluir en el mismo acto quirúrgico una Extracción de espermatozoides Testiculares (TESE), para Criopreservación y eventual utilización posterior en caso de fracaso de la microcirugía.
FOTOVAPORIZACIÓN PROSTÁTICA CON LÁSER VERDE (Greenlight XPS - 180 vatios)
Los pacientes con síntomas urinarios molestos (chorro flojo, micción entrecortada, sensación de vaciamiento incompleto, urgencia miccional, necesidad de levantarse a orinar por la noche, etc) o con complicaciones derivadas de la hiperplasia benigna de próstata (retención urinaria aguda que precisa sondaje, sangrado de origen prostático, insuficiencia renal obstructiva, infecciones urinarias de repetición, divertículos vesicales, cálculos vesicales) son buenos candidatos a cirugía.
Tradicionalmente, las opciones de tratamiento eran la prostatectomía abierta, que extirpaba el tejido hiperplásico mediante una incisión en el abdomen y la resección transuretral de próstata (RTU), que resecaba este tejido introduciendo un instrumento especial por la uretra, el resectoscopio.
Ambas técnicas son eficaces, pero a menudo suponen una experiencia vital traumática para el paciente, dado que se produce abundante sangrado durante y después de la operación que a veces requiere transfusiones, impotencia postoperatoria, incontinencia postoperatoria, estrecheces uretrales y otras complicaciones. Los pacientes ingresan típicamente de 2 a 7 días y requieren largos períodos de sondaje uretral
En Mayo de 2003 el Dr. Gómez Sancha introdujo en Madrid la técnica de fotovaporización prostática con láser verde KTP (80 vatios) y posteriormente el nuevo láser verde de alta potencia HPS (120 vatios), que permitía operar a los pacientes con mínimo riesgo y mejores resultados. En Junio de 2010 adoptó el nuevo láser verde XPS (180 vatios), que al tener más potencia permite vaporizar próstatas de mayor tamaño en menor tiempo.
Este láser permite extirpar la hiperplasia benigna de próstata mediante la destrucción mediante vaporización del tejido hiperplasico de forma mínimamente invasiva, sin sangrado abundante ni grandes molestias. Típicamente los pacientes ingresan la mañana de la intervención, que se realiza con anestesia raquídea (de cintura para abajo) y pueden irse de alta por la tarde o al día siguiente. Se puede realizar vida normal al cabo de 2 o 3 días.
Es una técnica muy eficaz, cómoda para el paciente y extremadamente segura. Está especialmente indicada en pacientes mayores o aquellos que padecen enfermedades acompañantes (diabetes, cardiopatías, etc) o utilizan tratamiento anticoagulante.
Tradicionalmente, las opciones de tratamiento eran la prostatectomía abierta, que extirpaba el tejido hiperplásico mediante una incisión en el abdomen y la resección transuretral de próstata (RTU), que resecaba este tejido introduciendo un instrumento especial por la uretra, el resectoscopio.
Ambas técnicas son eficaces, pero a menudo suponen una experiencia vital traumática para el paciente, dado que se produce abundante sangrado durante y después de la operación que a veces requiere transfusiones, impotencia postoperatoria, incontinencia postoperatoria, estrecheces uretrales y otras complicaciones. Los pacientes ingresan típicamente de 2 a 7 días y requieren largos períodos de sondaje uretral
En Mayo de 2003 el Dr. Gómez Sancha introdujo en Madrid la técnica de fotovaporización prostática con láser verde KTP (80 vatios) y posteriormente el nuevo láser verde de alta potencia HPS (120 vatios), que permitía operar a los pacientes con mínimo riesgo y mejores resultados. En Junio de 2010 adoptó el nuevo láser verde XPS (180 vatios), que al tener más potencia permite vaporizar próstatas de mayor tamaño en menor tiempo.
Este láser permite extirpar la hiperplasia benigna de próstata mediante la destrucción mediante vaporización del tejido hiperplasico de forma mínimamente invasiva, sin sangrado abundante ni grandes molestias. Típicamente los pacientes ingresan la mañana de la intervención, que se realiza con anestesia raquídea (de cintura para abajo) y pueden irse de alta por la tarde o al día siguiente. Se puede realizar vida normal al cabo de 2 o 3 días.
Es una técnica muy eficaz, cómoda para el paciente y extremadamente segura. Está especialmente indicada en pacientes mayores o aquellos que padecen enfermedades acompañantes (diabetes, cardiopatías, etc) o utilizan tratamiento anticoagulante.
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